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Joven con amor insondable
  Dicen que vivir en la primavera es el período de muchos sueños y amor.
  La juventud no es ajena para Pak Yong Sim, médica asistente de la Policlínica de Unha del municipio Ryongsong, ciudad Pyongyang.
  Ella vive hoy con 6 hermanos menores, de los cuales uno es carnal.
  Está ocupada siempre por hacer preparativos para el envío de ellos a estudiar de mañana y dirigir el cumplimiento de tareas para casa, de noche.


  Devana siempre los sesos sobre qué hacer a favor de Chung Hyok, graduando del curso secundario alto que tiene excepcional apego a Taekwondo, de Chung Song y Chung Gang, aficionados a la música, y de los estudiosos Chung Pok y Chung Sim.
  Cuando Pak Yong Sim tenía 16 años de edad, sus padres se enteraron de que el estimado camarada Kim Jong Un visitó el Asilo Infantil y el Orfanato de Pyongyang y trajeron a la casa a 3 niños desamparados con el deseo de aliviar el cargo del país, aunque fuese poco.
  A la sazón, según confesó nuestra protagonista, le había parecido que ellos le privaban de todo el afecto de sus padres. Pero, al ver por la televisión una película referente a una muchacha de 18 años de edad que se encargaba de la cría de los huérfanos, tomó la decisión de atenderlos bien.
  "En aquel entonces, mi padre dijo: 'La fraternidad no es la expresión verbal o de acción, sino del alma. Ámalos considerando como a tus hermanitos. Como eres la primogénita, si los amas, abrazas y conduces, seguramente, ellos te considerarán como a su hermana carnal y serán hermanos fraternales.'
  Tales palabras me infundieron ánimo, aunque no entendía del todo su auténtico sentido, porque tenía aún poca edad."
  De hecho, le costaba mucho atender a 5 hermanitos, sin abandono de su trabajo.
  "De verdad no era fácil cuidarlos en lugar del padre que estaba a menudo fuera de la casa, y de la madre enfermiza. Es porque no bastaba con servirles comidas y lavar trajes."
  A esa edad prefieren jugar a estudiar y se engatusan mucho. A veces debía despertar a ellos que estaban en sueño sin acabar de cumplir las tareas para casa, y dedicarse a liberarlos del disgusto ocasionado por reproches por la falta.
  Pero, ella los atendió con más sinceridad y cariño. Al fin, los hermanitos le siguieron como a su propia hermana mayor y ella los atendió con el amor maternal.
  A la edad de 23 años, la muchacha expresó a sus padres la decisión de traer a la casa a dos niños huérfanos a que atendía una anciana de otra aldea.
  De este modo, ella se hizo hermana mayor de los huérfanos.
  Para ellos, la muchacha era la hermana y madre.
  "La gente me llama madre joven. Pero mi proceder es incomparable con los trabajos duros a los que otros se dedican durante 20, 30 años o en toda su vida."


  El pequeño corazón de nuestra protagonista está colmado del amor maternal más bello y sincero.