/ Economía - Agricultura
No puede haber tierra infértil
 


  En la Granja Yongjin del distrito Kangnam de Pyongyang hay una campesina conocida ampliamente por cultivar bien la tierra.  
  Se llama Kim Kum Ok. Este año ella obtuvo 10,8 toneladas de cereales como promedio por hectárea en las parcelas encargadas.
  Asombra más a la gente no tal cifra, sino el hecho de que aquellas parcelas estaban consideradas antes como las infértiles y que ella se hizo cargo de ellas de modo voluntario.
  Ella se había encargado hace años del área de baja cosecha, y la había labrado con mucho trabajo, convirtiéndola en la fértil. Pero, este año la concedió a otro.
  Inspiró inmensa pasión a la mujer Kim Kum Ok el excepcional orgullo de haberse encontrado entre los hombres de mérito e innovadores laborales, honrados con retratarse como recuerdo junto con el estimado compañero Kim Jong Un, el primer día del año nuevo 2022.
  Ella realizó con responsabilidad las faenas agrícolas por proceso, introduciendo de modo activo avanzado método y técnica de cultivo. De este modo, este año también ella se ha hecho el cobrador de máximo dividendo en especie a escala de la granja y donó al país decenas de toneladas de cereales.
  La suma de arroz patriótico donado por ella al país durante varios años últimos, llega a más de ciento y decenas de toneladas.
  Con la concepción de que no puede haber tierra de bajo rendimiento para los agricultores que asumen la tarea de llenar la tinaja nacional de cereales, ella se dedica hoy a los preparativos para el cultivo del próximo año.