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Confianza en médicos de atención zonal
  Los médicos de atención zonal de la Policlínica de Sopho del municipio Hyongjaesan, Pyongyang, se llaman nuestros doctores por parte de la población.
  No es poco el número de las familias que viven en la zona.
  Por eso, les cuesta mucho trabajo y tiempo conocer al dedillo el estado de la salud por persona.
  Sin embargo, para cerciorarse bien de ello, los médicos de la clínica realizan minucioso chequeo sobre los habitantes sin omisión alguna.
  Someten a la terapéutica intensiva o envían a hospitales especializados a quienes se pronostican como enfermos de males crónicos, y realizan de modo periódico el chequeo y tratamiento móvil a favor de quienes no tienen tiempo por el trabajo.
  Un día, mientras realizaba el recorrido por los hogares, la doctora Choe Hye Kyong vio a un anciano caído a causa de una enfermedad repentina. Él estaba sin conocimiento, y debido a la mayor edad y debilidad física, era muy grave su estado. Ella tomó de inmediato la medida de primer auxilio, le atendió pasando en vela varias noches hasta que él se quedara restablecido, e incluso le ofreció tónicos y manjares ricos después de recuperado.
  Tales sucesos son ordinarios para los médicos de atención zonal.  



  Choe Hye Kyong dice:
  "Atender la salud de los habitantes encargados nos infunde gran orgullo y alto sentido de responsabilidad asumida ante la patria. Trabajamos con ello."
  No pocas personas recuperaron la salud gracias a los médicos de atención zonal.
  Por eso, los habitantes tienen firme confianza en ellos.
  Los beneficios del régimen de la salud pública socialista llegan mejor a la población gracias al cálido amor y devoción de los trabajadores médicos.