/ Política - ¡Servir al pueblo!
Sin omitir a ninguno
  Un medio de difusión masiva de Japón publicó en 2024 el trabajo titulado "11 meses después del terremoto en la península Noto, creciente inquietud por el invierno", el cual dice como sigue:
  "Ahora, a 11 meses desde que se produjo el terremoto en la península de Noto, en las zonas damnificadas de la prefectura de Ishikawa crece la inquietud por el frío y la nieve del invierno. En un lugar de la ciudad Wajima donde se produjo gran pérdida debido a la lluvia torrencial, además del sismo, sus moradores se ven obligados a comer temblando de frío.
  Un habitante de 82 años de edad, cuya vivienda quedó inclinada debido al terremoto, expresó su preocupación diciendo; 'Muchos hogares están afectados. Me preocupa si mi casa puede resistir el peso de la nieve.' "
  Entonces, ¿qué presenció el mundo cuando se engendró gran pérdida debido a la inundación en la RPDC en julio de 2024?
  El 28 de julio de este año, se escenificó una batalla de socorro aéreo de unas 4 200 vidas, a través de más de 20 vuelos de unos 10 helicópteros en la zona con el riesgo de inundación de la provincia Phyong-an del Norte.



  Quien la dirigió sobre el terreno no era sino el estimado camarada Kim Jong Un.



  Salvar de modo incondicional a los habitantes, sin omitir a ninguno: esto fue su orden especial.
  Cuando se informó del cumplimiento de la misión al cabo de varios vuelos, él señaló que faltaban aún decenas de personas y volvió dictar la orden de rescatarlos.



  Luego, elogió al comandante del regimiento de helicópteros por haber salvado in situ a decenas de habitantes, cuando le indicó una zona como lugar receloso diciendo que ella le inquietaba.
  Para el estimado camarada Kim Jong Un, tanto los habitantes damnificados, como los aviadores participantes en la operación de socorro, eran partes de su carne y seres considerados como el cielo.



  El estimado camarada Kim Jong Un dirigió la campaña de salvación hasta que se concluyera, plantándose en la pista del aeródromo, expuesta a la lluvia fría. Cuando el comandante le dio el parte de que acabaron de salvar a todos sin excepción alguna, lo verificó definitivamente si no había más y si estaba seguro de ello, antes de quedarse sosegado.



  Estuvieron a salvo todas las personas aisladas en la zona anegada.
  Aunque perdieron techos, no hubo ni un refugiado ni pesimista por el futuro.
  Con posterioridad, gracias a las medidas especiales tomadas por el estimado camarada Kim Jong Un, más de 13 000 damnificados por el diluvio se alojaron en el capitalino Hotel 25 de Abril, gozando de los beneficios especiales durante los 130 días hasta que se levantaran nuevas cunas de vida.
  Sus hijos aprendieron a sus anchas en aulas bien acondicionadas en el Hotel.
  Nadie estuvo exento de la asistencia del cuerpo móvil de médicos competentes.







  Mientras los damnificados gozaban de miles de fortunas en Pyongyang, el estimado camarada Kim Jong Un constituyó la poderosa fuerza de mando para la lucha de recuperación de daños y la dirigió a la cabeza, realizando sin cesar el abnegado viaje de orientación en bien del pueblo.
  Todos los damnificados por la inundación celebraron con alegría junto con más de 50 vidas recién nacidas en poco más de 4 meses, la fiesta del Año Nuevo en la ideal ciudad y las aldeas montañosas completamente transformadas.
  Se refleja la política de cada país en cómo se llevan a cabo el socorro de la población damnificada y el resarcimiento de los daños.