Komdok convertida en ciudad montañosa en encañada
Para ello, debió viajar por la riesgosa vía férrea tendida en la encañada y cruzar hasta un puente reforzado provisionalmente por los marcos de madera.

Mientras hacía un recorrido por el campo de la obra, valoró altamente los esfuerzos de los constructores, diciendo que era alta la calidad de las edificaciones y se notaban el esmero y la devoción que se dedicaron a su ejecución.

Subió a la cima de la colina Unryong cuya altura sobre el nivel del mar llegaba a mil y centenares de metros, donde afirmó:
"La conciencia no me permite contentar con ofrecer nuevas viviendas sólo a los habitantes afectados por la inundación.
Ahora solemos construir nuevos domicilios sólo cuando se destruyen viejos hogares por las calamidades naturales. La construcción local no debe ser efectuada de esta manera. Es preciso promoverla con la visión al futuro, bajo la meta bien planificada."
A continuación apuntó:
"Es cierto que es difícil la actual situación económica del país. Pero, no es justo postergar por más tiempo la labor de construir mejores viviendas en beneficio de la población de la zona de Komdok."
Y dio instrucciones de realizar de modo cualitativo la recuperación de los daños en la primera etapa y levantar más allí nuevos domicilios para 25 mil núcleos familiares en la segunda.
Propuso además colocar en forma armoniosa las viviendas de simple, varios y altos pisos en Komdok, para así renovarlo por completo y crear otro modelo de la construcción local.
Con posterioridad, la zona de Komdok quedó transformada de modo radical.
Bajo la sabia conducción del estimado camarada