Patrocinadora voluntaria de la educación
Entre ellos se encuentra Kim Pok Dok, mujer residente en el barrio Jungsong del municipio Jung.

Ella es la patriota ameritada socialista, a quien se otorgaron hasta altas condecoraciones estatales por haber realizado muchas cosas loables en bien de la sociedad y el colectivo.
Un día de mayo de 2024, al anochecer, ella pasaba por el lado de la Escuela Secundaria Alta de Tongsong del municipio Jung y vio que se realizaba la obra para renovar la cancha de la escuela.
Aun regresada a su casa, no se borró de su mente aquella escena en que los educadores y empleados se entregaban a la obra.
Si mis nietos estudian en ese centro docente, yo no podré hacer la vista gorda de ellos, pensó.
Desde el día siguiente, ella acudió a esa escuela para brindar ayuda a la obra.
Aún después de haberse bien acondicionado la cancha de recreo, ella visitó a veces el colegio para conocer qué faltaba más y le donó ordenadores, televisores y hasta materiales para la elaboración de medios de enseñanza.
Cuando los educadores le agradecían, Kim Pok Dok decía: ¿Acaso existirán padres que escatiman sus esfuerzos en la educación de los hijos? Hasta los alumnos de esta escuela son el futuro de la Patria e iguales a mis hijos.
Tal sinceridad de ella se palpa no solamente en este colegio, sino también en otros centros docentes, jardines de infancia y casas-cuna del municipio.
"Hasta ahora eduqué a 3 hijos sin preocupación alguna porque el país les suministró vestidos, carteras y ajuares escolares. Ya se graduaron del curso universitario y trabajan hoy en sus puestos laborales.
Varias obras que realicé para recompensar los beneficios de que gocé, son insignificantes en comparación con esa benevolencia.
Si cada ciudadano hace aporte al país y hace una cosa útil, el país se hará más rico y poderoso."
Hoy también, ella se dedica con sinceridad al apoyo a la educación, como si fuera ello su deber.