/ Corea en el mundo - Hechos históricos
Asombroso incidente de captura de barco espía "Pueblo"
2. Tajante declaración de Corea
  La Agencia Central de Noticias de Corea informó a todo el mundo, del verdadero aspecto del incidente ocurrido en el Mar Este de Corea.
  La noticia escandalizó la opinión pública de todo el mundo e hizo hervir todo el territorio norteamericano, como la gacha en la olla.  
  EE.UU lanzó alaridos, calificando la embarcación "Pueblo" como buque apresado por primera vez en el mar después de la guerra civil, y como vergüenza nacional. Por su parte, el presidente Johnson dio al público su "voluntad de represalia".
  Washington anunció a los cuatro vientos con cinismo que esa embarcación era la de investigación marítima y navegaba en la zona de las aguas internacionales, mientras que despachó con urgencia a la península coreana su portaaviones y otras fuerzas armadas agresoras, cuya cantidad bastaría para llevar a cabo una guerra entera.
  Toda la atención del mundo se dirigía a Pyongyang, y precisamente en aquel momento crítico, Corea declaró atemorizando al imperialismo estadounidense:
  ¡Con la represalia a la represalia y con la guerra total a la guerra total!
  La RPDC se enfrentó con la posición de resistencia de todo el pueblo, al portaaviones y la bomba atómica del Pentágono. Centenares de miles de jóvenes y estudiantes solicitaron el ingreso en el Ejército Popular y todo el pueblo se alzó a la campaña de donación de tanques y aviones.
  Se expusieron ante el mundo las confesiones de los prisioneros, y el gobierno de la República manifestó la voluntad de no dejarlos impunes, si cayera siquiera una bomba en nuestro territorio nacional.
  Al tropezarse con tal rotunda posición, Washington se vio obligado a recurrir a los medios de la conciliación. Pidió la devolución de los tripulantes presos, a cambio de un tal "recibo".
  Pero, la posición de Corea era inflexible.
  "¡Que el gobierno pida la excusa oficial!"



  El Héroe de la República Pak In Ho, entonces subcapitán político del cazasubmarinos n.° 35, dice:
  "La descarada actitud del gobierno norteamericano de eludir el ofrecimiento de la excusa bajo pretextos absurdos, hundió a los prisioneros en una situación embarazosa. En expresión del agradecimiento por la magnanimidad humanitaria del gobierno de la RPDC y del odio al norteamericano que les echaba como botas gastadas, ellos no cesaron de elaborar confesiones escritas y cartas de excusa y petición.
  Se escenificó hasta una tragicomedia durante la conferencia de prensa concedida a casi 80 corresponsales de 34 países y funcionarios coreanos del sector.



  Se acabó la conferencia de prensa y cuando los periodistas estaban a punto de dispersarse, el capitán del barco 'Pueblo', Roid Mark Bucher, subió de súbito a la silla. Y comenzó a descargar la cólera sobre el gobierno norteamericano ante ellos, abandonando hasta la dignidad del 'oficial, caballero internacional'.
  Les dijo que si su gobierno elude la responsabilidad moral por la acción de los militares que están a sus órdenes, ellos mismos se someterían al juicio en Corea, y serían condenados algunos a la pena capital y los restantes a la prisión perpetua.
  Realmente eran muy miserables los tripulantes del barco apresado 'Pueblo' de cuando imploraban auxilio al mundo."



  Por fin, EE.UU. se puso de rodillas ante la RPDC.
  El 23 de diciembre de 1968 en el salón de reuniones de Phanmunjom el mayor general de infantería norteamericana Gilberto H. Woodword firmó la carta de excusa en nombre de su gobierno y lo entregó al gobierno de la RPDC. En dos frases largas apareció 10 veces la digna denominación estatal "RPDC". Esta humilde postura sumisa de EE.UU asombró al mundo.
  Los presos fueron expulsados a las afueras de la frontera del país por vía de Phanmunjom. Se concluyó de este modo el caso del barco "Pueblo", al cabo de 11 meses.
  Este incidente fue un importante suceso mundial de mención especial en la historia del siglo 20.
  Han transcurrido decenas de años desde entonces, pero ese buque de guerra de EE.UU., autodenominado "única superpotencia", del mundo, está acuclillado como recluso en el río Pothong de la capital de Corea, Pyongyang.

 
 
  Aún hoy, 56 años después, este incidente nos inculca la inmutable verdad en nuestra mente.
  En la confrontación con los enemigos, la concesión significa la capitulación, la sumisión y la ruina.
  ¡Descendientes, jamás perdonen a los agresores!