/ Política - ¡Servir al pueblo!
Máximo honor de los jóvenes coreanos
  La República Popular Democrática de Corea presta profunda atención a la labor para con los jóvenes, considerándola como el asunto de mayor importancia de los nacionales.
  El estimado padre Mariscal Kim Jong Un extiende la era del máximo esplendor del movimiento juvenil, con la convicción de que de la juventud depende el poderío del Partido y el Estado.
  Hace más de 10 años, o sea, el 26 de enero de 2012, envió a la Unión de la juventud su autógrafo de que se anticipará más el futuro próspero por el vigoroso paso de los jóvenes.
  Profundamente inspirados por ello, los jóvenes coreanos hicieron más gala de su poderío propio del joven grueso prometedor.
  Al norte de la capital Pyongyang se alza el reparto Jonwi, símbolo del desarrollo socialista y del futuro, construido por ellos en un año.



  El estimado padre Mariscal les confió esa obra, hizo su presencia en el acto de su inicio y dio la primera palada a la edificación.
  Además, el día de la inauguración del nuevo reparto, se encontró con los jóvenes, dueños de acciones valerosas y afirmó que sería infalible la victoria de la causa de la construcción de la potencia socialista por contar con el gran destacamento de fogosos jóvenes, fieles al llamado a la patria, sinceros ante la sociedad y el colectivo y que se abniegan para el futuro.
  Los jóvenes coreanos realizan hazaña también en la construcción del Combinado Invernadero de Sinuiju que se levanta en máxima envergadura y en forma moderna.
  El 10 de febrero de 2025, el estimado padre Mariscal dio la primera palada a esa obra, con el magno propósito de convertir la isla Wihwa donde se levantaba sólo polvareda al furioso viento del río, en un paraíso socialista del pueblo. Y llamó a los jóvenes al campo de la edificación de esa granja de invernáculos.





  En aquella ocasión, él señaló: Ustedes van a levantar una gran granja invernadero, pero encima de ella estarán el elevado prestigio de nuestro Estado, la hermosa vida del amado pueblo y el gran ideal que se nos avecina como una realidad.
  Nuestros jóvenes se dedican sin escatimar la inteligencia y la pasión a completar como magnífico regalo dirigido al 9° Congreso del PTC la magna tarea de construir de una vez los invernaderos de disimiles tipos, la fábrica de procesamiento de verduras, las instalaciones de depósito, el Centro de Investigación de Horticultura, los invernaderos para el cultivo experimental, las viviendas para cientos de núcleos familiares, los hostales y los establecimientos de servicio público en vasta área.
  Gracias a su abnegación laboral, la zona de la isla Wihwa, donde se edifica la granja invernadero, va convirtiéndose en isla de oro con gran potencialidad del desarrollo local y la mejora de la vida material y cultural de la población local.
  Los jóvenes, que consideran como su máximo honor la confianza y el amor del estimado padre Mariscal, realizan asombrosas proezas en los puestos de defensa nacional, la campiña socialista, las profundas galerías y los campos de construcción.
  Su vida brilla más en el regazo del estimado padre Mariscal Kim Jong Un.