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Diamantina vida
  El 16 de febrero es el natalicio del gran General Kim Jong Il.
  Con el paso del tiempo se hace más intensa la nostalgia por él.
  Él no cesó la visita de orientación en toda su vida, tomando siempre por la norma y punto de partida de todo su pensamiento y práctica la demanda y los intereses del pueblo.
  Él decía siempre:
  "Mi mayor deseo es hacer cuanto antes que nuestro pueblo lleve la vida holgada sin envidiar a nadie. Mi mayor gozo es compartir la alegría y pena con él y trabajar con energía para hacerlo realidad."  
  Por eso, el gran General Kim Jong Il hacía lo todo de buena gana si era para ofrecerle la vida feliz; no vaciló en entrar hasta en el tajo de extracción donde caían gotas emanadas de la roca, acudiendo adondequiera que se encontraba y trabajaba el pueblo.





  En diciembre de 87(1998) de la Era Juche, él afirmó a los cuadros asistentes:
  "Las visitas de orientación que realizo como a diario en estos días, a varios sectores incluyendo fábricas y empresas, son también para la felicidad del pueblo. Nunca dormí a piernas sueltas por motivo de pasar días con ellas. Dormir para mi era pegar los ojos sólo en el coche en medio del viaje. Conciliar breve sueño en el carro es para mí el más agradable momento y la totalidad del reposo."
  A continuación, subrayó que no lo consideraba como sufrimiento, sino que encontraba en ello gran dignidad y orgullo, y que aún cuando trabajaba sin comer, la noticia de que la población llegaba a llevar la vida rica, le quitaba la fatiga en el acto e insuflaba nuevo vigor.
  El gran General Kim Jong Il nunca interrumpió ese largo viaje al pueblo hasta el último momento de su gran vida, tomando por propio escritorio y residencia el vagón de campaña.
  Sólo en bien del pueblo no tuvo en consideración incluso el domingo, fiesta y cumpleaños.
  De este modo, recorrió en total unos 700 000km de distancia, cifra que habla de su noble vida dedicada al bien del pueblo.