Conduciendo a la victoria la lucha revolucionaria antijaponesa
Quien condujo a la victoria esa histórica causa nacional es el gran Líder
Trazó la línea de la lucha armada
El gran Líder emprendió el camino de la revolución ya a la edad de los 10 años y tomó la determinación de luchar contra el imperialismo nipón, para lograr la liberación y la independencia de Corea.
En la histórica conferencia efectuada en Kalun de fines de junio a principios de julio de 1930, iluminó el auténtico camino de la revolución coreana, al aclarar que para llevarla a buen cabo, deben organizar y desplegar la lucha armada contra el imperialismo japonés, aglutinar firmemente a todas las fuerzas patrióticas antijaponesas y acelerar los preparativos para la fundación del Partido, señaló Sim Hye Yon, conferencista del Museo de la Revolución Coreana, y prosiguió:
"En Kalun, el gran Líder
Fue la obra difícil que iba más allá de la imaginación humana desplegar la lucha armada contra Japón en las circunstancias carentes de la retaguardia del Estado, ni del apoyo del ejército regular.
El camarada
En la conferencia de Mingyuegou efectuada en diciembre de 1931, él presentó la consigna "¡Armas contra armas, violencia revolucionaria a la violencia contrarrevolucionaria!" y declaró la guerra contra el imperialismo japonés. Y definió la guerra guerrillera como principal forma de la lucha armada.

Por fin, el 25 de abril de 1932, él fundó el Ejército Revolucionario Popular de Corea.
Con el nacimiento de las fuerzas armadas revolucionarias de nuevo tipo se hizo posible desarrollar con vigor la lucha contra el salvaje imperialismo japonés.
Batallas en la época de la lucha revolucionaria contra Japón
El gran Líder camarada
Se efectuó en 1933 la batalla de defensa de la base guerrillera de Xiaowangqing. A la sazón allí estaban acantonadas dos compañías de la guerrilla al mando suyo.
Con el fin de asfixiarla en su cuna, el imperialismo japonés realizó durante varios meses la tenaz operación ofensiva con la movilización de numerosos efectivos, cañones y aviones.
Entonces, el gran Líder tomó la iniciativa, hizo a los miembros del ERPC y la población desplegar la resistencia unida, avanzó hacia la retaguardia enemiga al mando de los guerrilleros burlando el cerco de los japoneses y asestó contundente golpe a su retaguardia.
La batalla de Pochonbo está anotada en una página de la historia de la guerra antijaponesa.
El gran Líder, trazó la orientación de efectuar la operación de avance al interior del país, se infiltró en la patria y realizó el asalto a Pochonbo el 4 de junio de 1937.
Al sonar como señal un disparo dado por él en la noche, los guerrilleros tomaron en un santiamén la estación de policía, el ayuntamiento del cantón y demás órganos de dominación represiva de los enemigos, y liberaron el poblado Pochonbo.

En la larga epopeya maestra "Monte Paektu", su autor lo llamó "Comandante Kim" y describió de manera siguiente la escena de aquel día.
...
La muchedumbre que se ondulaba como un mar
se plantó en alto podio, con la espada en la mano
el Comandante Kim exclama:
"¡Compatriotas!
¡Mirad todos al fuego!
¡No ha muerto Corea!
¡Su alma vive!
¡Su corazón late!
¡Avivad la flama con tesón
que al enemigo hará cenizas!"
...
Posteriormente, el gran Líder orientó a la victoria las batallas en Kouyushuishan y Jiansanfeng.
La operación en Pochonbo demostró en lo práctico al pueblo que Corea no estaba muerta y podía salir victoriosa si se levantaba a la lucha contra el imperialismo japonés.
Aun después, con la exitosa efectuación de la batalla en la zona Musan y otras numerosas, dio demoledores golpes a los agresores nipones, infundiendo a nuestro pueblo la fe en la victoria infalible.
Amor a los camaradas
En los días de la lucha armada contra Japón, el gran Líder
En el invierno de 1938, el grueso del ERPC realizó la marcha de más de 100 días, bajo la constante y tenaz persecución, venciendo el intenso frío, la furiosa ventisca y la escasez de víveres. En la historia de Corea la llaman Marcha Penosa.

El camarada
"El gran Líder apreció y amó con el sentimiento fraternal a los guerrilleros, en medio de la caminata tan ardua. Aunque tuvo que pasar hambre al igual que otros, anduvo de acá y para allá varias veces al día, llevó a cuestas fusiles y mochilas de los soldados de poca edad, y repartió hasta un puñado de granos de maíz que se le ofrecían. Sucedió precisamente en aquel entonces el emocionante y ampliamente conocido episodio sobre una taza de harina de arroz tostado."

A la sazón, al ver poca cantidad de ese alimento que los guerrilleros le ofrecieron, el camarada
En fin de cuentas, al gran Líder se le correspondió la más pequeña porción, dijo Sim Hye Yon y continuó:
"Una taza de harina de arroz tostado fue una cantidad insignificante, pero en ella estuvieron repletos el infinito nutrimiento y confianza del gran Líder de formar a los guerrilleros como seres firmes con el espíritu de sacrificio y cálido amor."
Cuando se interrumpió la comunicación con una pequeña unidad en los días de la guerra guerrillera, él hizo secar la carne asada de animal silvestre y repartirla en 50 bolsas e inscribió en cada su sobre el nombre de sus integrantes.
Él consideró a los soldados como camaradas revolucionarios, apreciándolos y amándolos. Profundamente inspirados por el infinito amor y confianza, los miembros del ERPC sostuvieron con lealtad su dirección.
Lucirán para siempre las indelebles proezas realizadas por el gran Líder