A los oficiales y soldados de las unidades de operación en el exterior en ocasión del Año Nuevo
Generales, oficiales y soldados, mis amados compañeros de armas, quienes celebran el Año Nuevo en la región de operación en el exterior:
En representación de nuestro Partido y Estado y reuniendo el sentir de todo nuestro pueblo, los oficiales y soldados de todo el ejército y todos sus padres, esposas e hijos, extiendo mi congratulación por el Año Nuevo a todos los oficiales y combatientes de las unidades de operación en el exterior.
Con una intensidad creciente echo de menos a ustedes quienes con su gran valor están listos para el combate en las lejanas trincheras en acato a la orden de la patria, en estos momentos en que en todo el país reina un ambiente festivo del Año Nuevo.
Aunque en estos instantes se hallan muy lejos de la patria, ustedes, sus hijos valerosos, ocupan siempre el lugar más importante en el alma de nuestro Partido y pueblo.
El 2025, año que despedimos con gran orgullo, resplandece más gracias a ustedes que han defendido su honor perpetuo a costa de la sangre y la vida.
Todos ustedes han preservado heroicamente el prestigio y el honor de la República Popular Democrática de Corea.
Ustedes, que muestran sin reservas con qué disposición y espíritu combativo se debe cumplir la orden del Partido y la patria, son precisamente la fuerza más grande, el pilar inconmovible y el mayor orgullo de nuestro Partido y Estado.
El 2026 que está a punto de llegar será otro año grandioso de Corea por las hazañas relevantes que realizan en las batallas en el exterior.
Los añoro mucho.
Deseo que llegue cuanto antes el día del encuentro emocionante con todos ustedes.
La madre patria los espera contando los días con los dedos.
Mi mayor anhelo es que se repatríen sanos y salvos.
Les pido que me comprendan y presten especial atención a su seguridad.
Y sean valientes a toda hora.
Sean valientes por el hermano pueblo ruso, por el ímpetu y temperamento de nuestro pueblo, el espíritu y la dignidad de los coreanos, el honor eterno de nuestro Estado y el honor perenne de nuestro ejército.
Detrás de ustedes están Pyongyang y Moscú.
Su sacrificio y abnegación en la lucha va consolidando la fraternidad militante, la amistad y la indestructible alianza de Corea y Rusia.
Oficiales y soldados de las unidades de operación en el exterior:
Esperando con ansiedad, al igual que el pueblo entero y sus padres, esposas e hijos, el día en que todos ustedes retornen ilesos con la misión cumplida, una vez más les transmito mi felicitación por el Año Nuevo y mis fervorosos saludos militantes.
Generales, oficiales y soldados, mis amados compañeros de armas, quienes celebran el Año Nuevo en la región de operación en el exterior:
En representación de nuestro Partido y Estado y reuniendo el sentir de todo nuestro pueblo, los oficiales y soldados de todo el ejército y todos sus padres, esposas e hijos, extiendo mi congratulación por el Año Nuevo a todos los oficiales y combatientes de las unidades de operación en el exterior.
Con una intensidad creciente echo de menos a ustedes quienes con su gran valor están listos para el combate en las lejanas trincheras en acato a la orden de la patria, en estos momentos en que en todo el país reina un ambiente festivo del Año Nuevo.
Aunque en estos instantes se hallan muy lejos de la patria, ustedes, sus hijos valerosos, ocupan siempre el lugar más importante en el alma de nuestro Partido y pueblo.
El 2025, año que despedimos con gran orgullo, resplandece más gracias a ustedes que han defendido su honor perpetuo a costa de la sangre y la vida.
Todos ustedes han preservado heroicamente el prestigio y el honor de la República Popular Democrática de Corea.
Ustedes, que muestran sin reservas con qué disposición y espíritu combativo se debe cumplir la orden del Partido y la patria, son precisamente la fuerza más grande, el pilar inconmovible y el mayor orgullo de nuestro Partido y Estado.
El 2026 que está a punto de llegar será otro año grandioso de Corea por las hazañas relevantes que realizan en las batallas en el exterior.
Los añoro mucho.
Deseo que llegue cuanto antes el día del encuentro emocionante con todos ustedes.
La madre patria los espera contando los días con los dedos.
Mi mayor anhelo es que se repatríen sanos y salvos.
Les pido que me comprendan y presten especial atención a su seguridad.
Y sean valientes a toda hora.
Sean valientes por el hermano pueblo ruso, por el ímpetu y temperamento de nuestro pueblo, el espíritu y la dignidad de los coreanos, el honor eterno de nuestro Estado y el honor perenne de nuestro ejército.
Detrás de ustedes están Pyongyang y Moscú.
Su sacrificio y abnegación en la lucha va consolidando la fraternidad militante, la amistad y la indestructible alianza de Corea y Rusia.
Oficiales y soldados de las unidades de operación en el exterior:
Esperando con ansiedad, al igual que el pueblo entero y sus padres, esposas e hijos, el día en que todos ustedes retornen ilesos con la misión cumplida, una vez más les transmito mi felicitación por el Año Nuevo y mis fervorosos saludos militantes.