Espíritu del pueblo visto en la impetuosa caída de catarata
Ante la caravana que le acompañaba se extendió un maravilloso paisaje natural.

Era realmente espectacular la cascada de Rimyongsu que caía sin congelarse aun bajo el intenso frío capaz de romper hasta el roble.
Los acompañantes no supieron con qué palabra expresar su impresión sobre aquel chorro del agua que caía sin cesar levantando una densa niebla, señaló la conferencista del Museo de la Revolución Coreana, Kim Yong Sil, y agregó:
"El estimado camarada
Ante el fenómeno natural invariable e impresionante, que provocaba a otros un simple gozo, él pensó así en nuestro pueblo."
Él vio en la catarata Rimyongsu el espíritu y la voluntad más justicieros y firmes de los coreanos.
Él se encuentra siempre al frente de ellos que avanzan de modo valeroso a lo largo del camino optado por sí mismo.