/ Cultura - Educación, salud pública
Acentúan el júbilo primaveral
  El primero de abril es el día de inicio del nuevo curso escolar en la República Popular Democrática de Corea.
  Por eso, reina el ambiente de fiesta por doquier.










  Los alumnos novatos entran con ánimo en las escuelas, los educadores ponen flor en sus pechos, los padres se dedican a fotografiar a sus hijos y los peatones se detienen para ver esas escenas tan animadas.
  Cualquiera acoge con alegría este día de inicio del nuevo año escolar.
  Pero, la mayor la tienen los niños de 7 años de edad por matricularse en la escuela primaria.








  Son los niños de jardines de infancia de ayer que lo esperaban contando los días con los dedos, sin contener la inmensa alegría al recibir el uniforme, utensilios y cartera escolares ofrecidos por el país.
  Por eso, el título de la primera lección de la lengua materna que se les imparte es "Yo soy también alumno."






  Siguiendo la voz de la maestra, los alumnos lo leen en voz alta.
  Y a la pregunta de la maestra por la esperanza que tienen, responden con energía que desean ser héroes, doctores, profesores, deportistas y artistas famosos.
  Aunque se difieren las respuestas, es unánime el deseo de aprender con aplicación y ser excelente hombre para el país.
  Los novatos ataviados con nuevos uniformes escolares y la sonora voz de lectura de los niños que resuena en las escuelas acentúan más el júbilo primaveral en todo el país.